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viernes, 21 de noviembre de 2014

Deja para mañana lo que no te conviene hacer hoy

Me he cruzado con un señor cincuentón cuando me dirigía con mi perra al bosque que tú siempre escribes con faltas de ortografía. Olía igual que tú. Igual. O al menos como tú solías oler. A lo mejor ya no hueles igual, a lo mejor ya no tienes esa colonia de pijo capitalista (gracieta "privada"). Seguramente tienes otra más cara. Seguro que hueles incluso mejor, si es que eso es jodidamente posible, cosa que dudo seriamente. Pero eso da igual.

Después de mi monólogo interior durante el paseo con tu frase estrella "yo sólo quiero que tú estés bien" como protagonista, he llegado a casa pensando en ti, en el duendecillo y en Pablo Iglesias Turrión y me he dejado caer en el sofá derrotada.

¿Le escribo una de esas cartas que no se entregan para desahogarme?

¿Y si le escribo a él de verdad? No, mejor no. Eso sí que no tendría ningún sentido, ni lógica, ni objetivo.

¿Y qué hago para desahogarme?

Me recuesto, respiro hondo y miro al piano con el rabillo del ojo. Me vuelvo a vetar. Quizás hay cosas que es mejor no desahogar. No cuando tienes demasiadas obligaciones que cumplir. No cuando no puedes permitirte sentir que el sitio al que perteneces es la cama.

Quizás mañana. Quizás otro día. Quizás nunca.

Y así es cómo después de tantos meses, otra vez, me concedí más 15 minutos seguidos para pensar en ti. Hasta la próxima.


viernes, 1 de agosto de 2014

Fantasmas.

Ya que desgrané un poco el contexto en la entrada anterior, he pensado que sería mejor empezar una nueva para hablar de cosas menos... reales. O sea, no tanto de hechos sino de cómo me siento yo.

No me siento bien. Como dije al final de la otra entrada, estos días he sentido muchas ganas de estar en casa, en mi casa de España. Pero es un sentimiento absurdo y contradictorio. He sentido ganas de estar en mi casa, con mi madre y con mi perra, pero es algo que no sucedería tal cual, porque, ¿qué haría yo en España? Mi hermano me hizo pensar sobre esto, aunque él refería a otras cosas. Cuando le dije que estaba un poco de bajón me dijo: ¿Y crees que estarías mejor en España?

Mi casa es una locura, con mi abuela con alzehimer, una abuela que nunca ha sido buena conmigo y a la que, sin embargo tengo que cuidar. Y que, además, cuando tiene momentos de lucidez, sigue siendo igual de puta conmigo como lo ha sido toda la vida. Mi madre se pone insoportable también y la casa es una locura insostenible. Estaría tratando de evitar al Hobbit que ha estado de vacaciones, aunque creo que se fue a su pueblo y pasó de todo el mundo en el mío, así que también habría pasado de mí y yo estaría dándole vueltas a eso. También estaría inventando una excusa tras otra para no ir con Pé a la piscina, porque no me gusta la piscina y porque me daría vergüenza ponerme en bikini a su lado.

Joder, qué basura de entrada.

En fin, sigamos. Que vale, no estaría haciendo nada en verano. Y además me sentiría culpable por no aceptar el trabajo que me ofrecieron en CiudadJuno en el hospital, pero es que no podría ir ahí a trabajar; ya estuve en esa planta y, como otras compañeras, al final de día solo tienes ganas de llorar, y no por lo que ves, sino porque hay ciertas personas que se dedican a hacer acoso laboral. Eso sí, tendría dinero. Porque voy camino de los 30 y aquí estoy, llevando una vida que llevaría una de 20.

Eso es otro tema. Esta posición de "infiltrada" en una familia me ha hecho ver todas las ventajas e inconvenientes de tal cosa. Y me ha hecho pensar que no quiero una familia, que no quiero esto. Es decir, antes ya lo pensaba más o menos... creo. Bueno, no sé. Pero ahora lo pienso. De verdad, es algo que me da pánico. Yo no quiero esto. Pero entonces, ¿qué quiero?

Es como si todo me desencantara, siento ese sentimiento distímico de nuevo, eso que en medicina se define como "sensación prolongada de desencanto con la vida".

No sé, es todo muy raro. A ratos pienso que necesito abrazar a alguien y... agh. Los niños me abrazan, pero no es igual. No he salido mucho de fiesta, solo a conciertos y así, a tomar unas birras, y siempre con otras chicas, sin oportunidad de conocer chicos o de fiesta desmadrada, pero es que eso tampoco me apetece.

La conclusión es que no sé ni cómo sentirme ahora mismo. A ratos me siento bien, a ratos solo pienso en que quiero que pase el tiempo e irme (porque irme ahora sería aún peor), a ratos creo que solo estoy viendo la vida pasar... Y otros ratos, como esta mañana en la cama antes de abrir los ojos, "a destiempo, van viniendo tus fantasmas a escupirme tus recuerdos". Sí, esta mañana antes de abrir los ojos estaba pensando en la familia en la que estoy y esto de los hijos. Y estos fueron más o menos los pensamientos que se me sucedieron en centésimas de segundo:
"Esta familia busca ahora una casa para comprar y vivir."
"Quizás deberían haber hecho eso antes de ponerse a tener hijos"
"Yo creo que la gente lo hace antes... como fulanito y menganita o braulio y faustina"
"La hermana de Gunter y el colgado de su novio también han comprado un piso ahora. Oh, dios, espero que no se pongan a tener hijos, ¿se pondrán a tener hijos? Todavía me acuerdo de cuando ella estaba colgada por el guardia civil aquel y me contaba sus mierdas y yo las del Hobbit. Luego ella se enamoró del colgado este..."
"Me acuerdo de la primera vez que vino con el colgado y estaban super moñas...
Y entonces llegó el Hobbit al bar, me puso su brazo por encima de los hombros y me dijo con una sonrisa amarga: "Qué encoñados están... qué envidia", como insinuando que querría que nosotros estuviésemos así... porque esos días nosotros estábamos también muy moñas, pero como siempre, él era un ambiguo". Entonces sentí la puta cuchara en el pecho y decidí abrir los ojos y levantarme. Y me acordé de la canción de La Fuga. Porque ese recuerdo vino totalmente a destiempo. Y aquí estoy ahora. Creo que todo estas mierdas, estas entradas basura, han sido propiciadas por ese recuerdo a destiempo, ese fantasma en mi cabeza con el poder de ser capaz de poner mi día patas arriba con solo 5 segundos de aparición.



Se que no se acuerda de mí, y sí, ni le extraño ni le siento, pero me jode, me jode que yo sienta esta canción, que yo aún sienta dolor al recuperar ciertos recuerdos, que sienta ganas de llorar al escribir esto. Me jode que me equivocase tanto. Haber puesto tantas expectativas sobre él. Pensar, saber, que no se acuerda de mí. Y eso ya lo he dicho. Así que será mejor que lo deje antes de repetirme más.

Introducción a mi tristeza. O lo que sea que siento.

Quizás debería estar estudiando inglés, aprovechando estas horas libres y solitarias que tengo, y puesto que tengo clase a las 2, pero hoy no tengo ganas.

Lo cierto es que llevo unos días (semana y pico, diría yo) desganada, desmotivada. Como siempre trato de analizarlo todo y buscar explicación, he intentado determinar si es mi culpa o es por circunstancias externas. Al final creo que es un poco de todo pero, especialmente, que se están sucediendo -o mejor dicho, están a punto de sucederse- una serie de hechos con los que no contaba o que no son la normalidad. Esta noche llega una familia, amigos de la mía, a pasar aquí una semana de vacaciones, con sus tres hijos. Seis niños en la casa. Pensaba que tendría vacaciones, aunque fueran no-pagadas, pero no. Al parecer cuentan conmigo para que me quede con parte de los críos a ratos o incluso con los 6 alguna noche cuando los padres van a cenar... Empezaron diciendo que serían un par de horas por la mañana y otro par por la tarde de martes a jueves pero luego comenzaron divagar y a hablar de "lunes" así que espero que de verdad sea eso: como mucho un par de horas por la mañana y otro por la tarde. Cuando trabajo paso 10-12 horas con los míos, pero son los míos y es el trabajo que acepté. No sé en qué puta cabeza entra meter a 6 niños y sus padres (y la niñera, o sea, yo) en una casa de 4 habitaciones una semana entera.

Perdonad por contaros estas cosas tan mundanas pero necesito desahogarme...

La semana después a eso va a ser más o menos normal. Los dos niños mayores -"mayores", tienen 4 y 5 años- van a ir a clases de natación una hora al día, y ese rato me quedo solo con el peque. La siguiente semana tienen un campamento urbano hasta las 3 de la tarde, así que estaré bastante desahogada solo con el niño de 2 años. La semana después de esa empiezan en colegio, así que más de lo mismo, aunque salen a la 1, debe de ser el colegio que acaba antes de todo el pueblo, ya que lo normal es que salgan a las 3.

Y hasta ahí todo sería genial, porque luego me quedarían aquí unas 4 semanas en las que el trabajo sería coser y cantar. Peeeeero, la madre está preñada. Al día siguiente de empezar los niños el colegio, la madre coge el permiso por maternida y una semana después tiene programada la cesárea. No sé muy bien lo que esperan de mí entonces, igual que no sé muy bien lo que esperan de mí esta semana. Y a mí la incertidumbre no me gusta NADA, así que mi reacción natural es pensar que me quiero ir a casa.

sábado, 12 de julio de 2014

Y entonces... voilà.

Hace unos días comencé a notarme un ligero dolor de garganta y, como me conozco, empecé a automedicarme con antibióticos que había traído de España. Aún así, ayer los mocos me taponaban las narices y hasta el cerebro y lo único que me apetecía era dormir. Tenía que cuidar a dos de los niños por la mañana y decidí que lo mejor era ponerlos a ver una película o algo, así que les busqué una en el ordenador y ahí los dejé, mientras yo me tomaba un café tras otro intentando no perecer antes de que llegase la madre.

Cuando por fin pude irme a la cama, me sentía bastante mal a pesar del paracetamol que había tomado. No podía quitarme de la cabeza la jodida canción de Frozen que publiqué en la entrada anterior, así que la compartí con vosotros. Sentí que tenía fiebre, pero no fui capaz de manejar el termómetro para el oído que tiene la familia en el baño así que al final simplemente desistí, y me metí en la cama a ver la season finale de "In the flesh", serie que os recomiendo encarecidamente.

Creo que fue cosa de la fiebre, y de la puta canción también, pero el caso es que me desperté en un estado emocional bastante pésimo. No quería despertarme; era esa sensación que he sentido otras veces de no querer despertarme para no tener que enfrentarme con la realidad. Y oía a la niña (4 años) golpear mi puerta y decir "Niebla, are you ok?" pero la ignoraba.

La noche anterior, además, tuve un mal augurio. Estaba cotilleando Facebook y acabé en la página del Duendecillo (al que no tengo como amigo) y vi que tenía como amiga a La Voz. Esto era algo que ya sabía, pero no recordaba, por lo que no me lo esperaba. Y no me dolió respecto al Duendecillo, pero me sentí mal. Primero la vi ahí, en amigos, con su foto con cara de bruja y de zorra (lo siento, no lo puedo evitar y, por cierto, tiene un nombre similar a Franchesca). Me dije a mí misma: es cierto, que Duendecillo la tenía como amiga... seguro que le añadió ella. Y seguí bajando, porque mi meta era encontrar -o más bien no hacerlo- a la última novia, ahora ex, del Duendecillo. Pero entonces sentí el impulso de volver a subir la jodida barra y volver a ver la foto de esa furcia (¿veis? No lo he superado). Y entonces, sí, lo sentí, sentí la puta cuchara de helado vaciándome el pecho. Sentí los escalofríos (aunque probablemente tenía fiebre).

Siguiendo con ayer tarde, después de la macro-siesta febril, al despertar y sentirme tan mal, de pronto recordé que, oh no, había soñado con el Hobbit. Ya no recuerdo qué era, pero al despertar lo recordaba perfectamente y era uno de esos sueños patéticos míos en los que, por enésima vez, volvemos a empezar "algo", sea lo que fucking sea.

Me sentí fatal y al poner el ordenador tuve un impulso de escribirle. Sí, y además en plan patético. Tuve uno de esos sentimientos patéticos. Pensé en el matrimonio con el que estoy viviendo y en otras parejas y me hice por enésima vez esa estúpida pregunta que no tiene respuesta nunca: ¿Por qué no me quiere? Y fui consciente de nuevo de que llevo aquí dos semanas y no ha dado señales de vida. Y de que las otras aupairs salen a "cazar" y se enganchan a irlandeses como si fueran los hombres de su vida y yo no siendo gana alguna de hacerlo (vale, ellas tienen veintiuno o veintidós, las que hace eso).

Por suerte, esta mañana desperté mucho mejor y sin sentir fiebre. Recordaba vagamente mis divagaciones de ayer y que había estado a punto de enviar un mensaje patético al Hobbit. Me felicité por no hacerlo, aunque muy, muy, muy sorprendida de haber tenido ganas de ello. Ahora ya no las sentía en absoluto, ni lo más mínimo; era como si la chica de ayer hubiera sido otra persona y no yo.

En el grupo de whatsapp, mis amigos planeaban una visita a la Ciudad de Juno, donde trabaja Pé (y el Duendecillo), para salir de fiesta y demás. No sabía si el Hobbit iba a ir o no, porque no había escrito nada en el grupo, aunque la Arpía hacía continuas alusiones a él, del tipo "Hobbit gay" ¬¬
Entonces una amiga me dijo: "Niebla, te necesitamos para hacer los disfraces y fingir la despedida de soltera de Pé". Y rememoramos algunas fiestas en las que yo me hice mi propio disfraz de novia cadáver y la gente pensaba que era mi despedida, así que les seguíamos el rollo (estábamos de vacaciones en una casa rural), y nos lo pasamos bastante bien, la verdad. Pero esas escapadas eran con otra gente, con M y ese grupo de amigos con el que hemos ido perdiendo el contacto hasta llegar a ser nada, también porque cuando yo tuve el tumor estuvieron la mayoría desaparecidos, pero cuando Gunter tuvo el suyo (parecemos la banda del cáncer, lo sé xD) estuvieron completamente desaparecidos, todos menos M. Así que se acabó una relación de muchos años y sobre todo bastante intensa, ya que tuvimos juntos una banda de música y pasábamos horas y horas y horas juntos. Pasamos toda nuestra adolescencia, hasta los 21 más o menos, viéndonos más que a nuestros propios padres.

Rememorando lo de mi despedida de soltera falsa, la Arpía, que a veces tiene sentimientos, escribió  (y copio textual):
ARPÍA: Molaba mucho lo de las casas rurales
ARPÍA: Además lo de meterte a ti a escondidas era ya una tradición, jaja...
YO: Lo que más lo petó fue lo de ponerme en la curva esa de la carretera, jajajaja
YO: ¿Te acuerdas del coche aquel que casi se sale? Pobre hombre
YO: Anda que no lo peté yo esa noche
ARPÍA: Pozi jajaj
ARPÍA: Joder, ¿por qué cambia todo tanto?
ARPÍA: Aunque evidentemente, quienes desaparecen así, no merecen llamarse amigos.
YO: Cambia todo, y con todos...
YO: Pero, mira, sinceramente... Para mí la gente que pasa así, se puede ir a la mierda.
(Aquí yo ya estaba pensando en el Hobbit)
YO: Mi paciencia tiene un límite incluso con la gente a la que quiero más. Puedo arrastrarme pero con un límite. Si alguien se distancia y ni se da cuenta es porque le doy igual, yo no puedo hacer nada, así que... cada cual por su camino. Cada cual sabrá lo que hace.
ARPÍA: Hombre, evidentemente todos podemos vivir sin gente que fuera importante en algún punto de tu vida... Pero es triste llegar a eso.
YO: Más triste es insistir sobre algo que ya no existe.

Y entonces otra persona interrumpió esta conversación tan intensa (XD) para preguntar por el autobús que tenía que coger para llegar a casa de Pé. Evidentemente (como dice la Arpía), mientras escribía tales palabras estaba pensando en el Hobbit y creo que la Arpía sabía eso también, porque la tía no tiene un pelo de tonta. Y sí, lo puse adrede. Pero luego, en el vater, mientras cagaba, pensé: "Eres tonta, Niebla, si ni siquiera lo va a leer... pasará directamente a la información sobre la fiesta y eso lo pasará por alto. Y si lo lee, seguro que no se da por aludido". Pero... tachán, sonó el piribí de las conversaciones individuales. Y pensé que sería alguna amiga de aquí, alguna aupair, para preguntarme por el plan de hoy. Pero no. Y sí, lo habéis adivinado.

HOBBIT: k tal?? Como te van las cosas por alli
HOBBIT: ?

Esperé 10 minutos para contestar (patético esto, lo sé).

YO: Bien, he estado con catarro estos días y ayer me lo pasé casi entero en la cama :(
YO: Pero hoy estoy mejor, iremos a hacer surf, así que me conformo con no ahogarme xD
YO: Tú qué tal por Madrid? Mucho calor?
HOBBIT: Joer, ha hacer surf
HOBBIT: En madrid calor, pero ni ha exo muxo
HOBBIT: esta semana dicen k empieza lo gordo
NIEBLA: Agosto en madrid tiene muy mala fama
NIEBLA: Me he acordado de la canción de Ismael Serrano, km 0  :)
(Estoy segura de que el Hobbit no tenía ni puta idea de qué estaba hablando)
HOBBIT: Yo vivo en zona pija
HOBBIT: Tengo piscina
HOBBIT: Y aire acondicionado
HOBBIT: Ademas cuando vuelva ya es mitad de agosto
HOBBIT: ay olas para surf ai?
NIEBLA: Sí, hay una escuela de surf aquí, debe de ser típica zona de surfear
HOBBIT: Pero k os van a dar un curso?
NIEBLA: No, algunas sí han ido a clase, pero... yo no necesito de eso jajaja
NIEBLA: Yo puedo hacerlo sola (icono de brazo musculoso)
HOBBIT: Muy bien
NIEBLA: (Verás como me acaban haciendo la reanimación cardiovascular o algo xD)
HOBBIT: Pero ahí el agua tiene que estar jodida de fría
NIEBLA: No creas, como en el cantábrico más o menos.
NIEBLA: Además, llevamos neoprenos.
NIEBLA: Y tú qué te cuentas?

Y así siguió la conversación un poco más, sin sustancia ninguna (el Hobbit sólo se contaba que va a ir esta noche a CiudadJuno), hasta que yo dejé de contestar para irme a comer, sin despedirme, y al volver le dije que perdonase, que había ido a comer, y que lo pasase bien en CiudadJuno. Supongo que mi ausencia durante exactamente una hora no le sentó del todo bien porque, desde entonces, no response.

Y creo que voy a parar ya de escribir porque la entrada ha quedado algo kilométrica. Mañana os contaré cómo me siento, pero sinceramente, no me siento mal. Sentía que manteníamos una conversación absurda y superficial, aunque con él siempre es así cuando para hablar hay que escribir, es cómo si le diera alergia tanto leer como escribir. Creo que sólo quería hacer acto de presencia. Creo sinceramente que sí leyó lo que puse en el grupo y se sintió identificado. Creo que sólo quería decirme: "Eh, Niebla, sigo aquí y no me das igual, o al menos no del todo". ¿Qué pensáis vosotras? ¿Por qué es tan raro este chico? ¿Será de verdad un visitante?

viernes, 11 de julio de 2014

Déjalo ir

Pues resulta que a la niña que cuido (son 2 niños y una niña), le encanta la peli de Frozen y le gusta mucho la música. Como se pasaba los días cantando "Let it go", aunque sólo sabía esa letra, se me ocurrió la "genial" idea de descargar la banda sonora de la película, así que ahora cada vez que vamos en el coche (o sea, mínimo 30 minutos cada día porque vivimos a 15 minutos del pueblo) vamos escuchándola, especialmente "Let it go", porque cuando acaba los niños me dicen: "again, again". Y la vuelvo a poner. La verdad es que la canción es... pufff, un poco triste (ellos no sé si la entienden) pero le hemos cogido el gusto y ahora vamos cantando en el coche los cuatro como locos el "Let it go", aunque a veces tengo que aguantarme las lagrimillas (me identifico con la canción, cómo no), especialmente estos días que debo de estar premenstrual.




Déjalo ir,
Déjalo ir,
No puedes seguir con eso dentro.
Déjalo ir,
Déjalo ir,
Me di la vuelta y di un portazo.

La nieve resplandece blanca esta noche en la montaña.
Ni una huella;
Un reino de soledad y parece que yo soy la Reina.
El viento está soplando como esta tormenta dentro de mí,
No podía seguir con ello, el cielo sabe que lo intenté.

No les dejes entrar, no les dejes verlo.
Sé la niña buena
que siempre tuviste que ser.
Ocúltalo, no sientas,
no les dejes saberlo...
Bueno, creo que ya lo saben.

Déjalo ir,
Déjalo ir,
No puedes seguir con eso dentro.
Déjalo ir,
Déjalo ir,
Me di la vuelta y di un portazo...
Y aquí estoy, de pie... 
y aquí me quedaré.
Déjalo ir,
Déjalo ir,
El frío nunca me molestó de todas formas.

Es divertido cómo a veces la distancia
te hace ver todas las cosas más pequeñas,
y los miedos que una vez me controlaron,
ya no me tienen en absoluto.

Aquí arriba en el aire frío,
por fin puedo respirar.
Sé que dejé una vida atrás 
pero estoy demasiado aliviada como para sentir pena.

Déjalo ir,
Déjalo ir,
No puedes seguir con eso dentro.
Déjalo ir,
Déjalo ir,
Me di la vuelta y di un portazo...
Y aquí estoy, de pie. 
Y aquí me quedaré.
Déjalo ir,
Déjalo ir,
El frío nunca me molestó de todas formas.

De pie, 
congelada en la vida que he elegido,
No me encontrarás, 
dejé el pasado tan atrás...
Enterrado en la nieve.

Déjalo ir,
Déjalo ir,
No puedes seguir con eso dentro.
Déjalo ir,
Déjalo ir,
Me di la vuelta y di un portazo.
Y aquí estoy, de pie. 
Y aquí me quedaré.
Déjalo ir,
Déjalo ir,
El frío nunca me molestó de todas formas.

martes, 8 de julio de 2014

Cartas desde más allá del muro

Hola Hobbit!! How are things? En realidad creo que no me importa demasiado, pero la entrada será más amena si la dirijo a alguien, ¿no crees? Así que... te la dirigiré a ti para no perder la costumbre.

Hoy hago dos semanas aquí y la verdad es que se han pasado bastante rápido. Creo que, en general, todo el verano se pasará más o menos deprisa si no ocurre ninguna desgracia.

Verás, estoy cuidando a tres niños adorables, pero ¿sabes qué? Creo que no quiero tener hijos... Y, desde luego, menos tuyos, con tu carácter... Vale, eso ha sido una ida de tiesto. Además, absurda. La verdad es que sí me he acordado de ti a ratitos, y hasta me he sentido un poco mal porque, oye, han pasado dos semanas y no sé nada de ti... Ayer la Arpía te preguntó en el grupo de whatsapp que si habías ligado mucho este finde, así que pensé que quizás has ido a la Comarca, porque ella te pregunta eso cuando vas... Yo no me he sentido molesta ni nada, porque nunca ligas, jajaja. Bueno, ligaste con La Voz aquella vez, pero te salió el culo por la... joder, el tiro por la culata, quería decir.

Me siento como si ya no fuésemos amigos siquiera. Lo sé, lo sé... Imagino la conversación:

N: Hobbit, siento que ya no somos siquiera amigos...
H: Hum. Ya... Sí... Pero, ¿qué quieres que te diga? No quisiste salir ni un día en las fiestas, no te despediste de nadie...
N: Me despedí de todos menos de ti...
H: ¿Cuándo? Cuando yo ya me había ido a Madrid, supongo.
N: Sí. Pero vamos, que tú también podrías haber dicho de quedar o algo, ¿no?
H: ¿Yo? Si siempre me dices que no... Te dije que vinieras a la verbena y tú... ya veré, la Arpía blabla, yo blabla... Eres tú la que lleva pasando de mí desde hace... la vida.
N: Jajajaja, la vida. No, pero es cierto, creo que en el último años nos hemos visto menos de en 20 ocasiones, incluso puede que menos de 15...
H: ¿En serio?
N: Sí.
H: Sí, es verdad. Pero yo no me he sentido así cuando he hablado contigo por teléfono, por whatsapp o cuando hemos quedado...
N: Ya, es raro...


¿Crees que sería algo así? No sé. La verdad es que yo tampoco me he sentido tan extraña las últimas veces que hemos hablado pero los hechos son los que son, apenas nos hemos visto en el último año. La verdad es que creo que mi salud mental ha mejorado considerablemente y está mejorando aquí. me refiero respecto a ti. Pero también es cierto que yo sigo sintiendo algo...

¿Sabes qué? Los primero días conocí a unas cuantas aupairs que se habían quedado aquí "por amor". Suena muy mal hacer cosas importantes "por amor". Sé que a ti te da pánico y la verdad es que a mí también. Y es gracioso, porque hubo un tiempo en que yo era una romántica empedernida, de esas que pensaban que está bien hacer cosas por amor y, no sólo que está bien, sino que es una de las mejores cosas del mundo.

Bueno, no voy a enrollarme más hoy; de todas formas, no me vas a leer. ¿Te escribiré algún día? No sé. De momento no he sentido la tentación, ni lo más mínimo. Creo que no lo haré y, quién sabe, quizás cuando volvamos a vernos sea algo así como "volver a empezar", porque no nos vemos desde Navidad... Pero, aún así, creo que cada vez estaremos más distanciados, que la conexión esa que hemos mantenido tanto tiempo, a veces incluso a distancia, y que ha estando desvaneciéndose poco a poco (y a veces de golpe también) durante los últimos años, va a apagarse por fin, por suerte y por desgracia. Sí, por suerte porque así podremos vivir en paz (más aún) y por desgracia porque, sinceramente, creo que podríamos haber sido (más) felices durante algún tiempo (está claro que mucho, no).

Sin más, te dejo unas fotos que seguro que te dan igual (porque las has visto en FB y ni mu, aunque tú nunca das "me gusta" a nada ni nadie), pero que seguro que Russian e Irache disfrutan :)

Todas las he sacado yo, y son de sitios a menos de una hora de donde yo vivo, en un pueblecito costero del sur.














Como veis, no estoy haciendo dieta alguna.








lunes, 23 de junio de 2014

Inmolación.

Hola.

Fíjate si sigo siendo la misma que he decidido que iba a escribir dirigiéndome a ti en el momento en que se ha abierto la ventana y cuando he escrito "Hola", se me han saltado las lágrimas. "Eres un caso", te imagino diciendo y negando con la cabeza, con una sonrisilla cariñosa.

Hoy no pensaba escribir, pero luego pensé en San Juan y todas esas mierdas, ya sabes. A mí me gusta eso de las hogueras, y lo de la noche de San Juan, todo ese rollo mágico. Y hoy pretendo que marque también como otra etapa de mi vida o algo así porque, por si no lo sabes, mañana me marcho.

Ay, San Juan...

Tenemos una foto preciosa tu y yo, de hace 3 años en las hogueras, ¿te acuerdas? Yo llevaba el vestido de rayas (típico de perro-flauta) debajo de la camiseta de la peña y me había puesto el pelo como a ti te gustaba. Estaba muy guapa. Me lo dijiste, y eso que eres un rancio. Mucha gente le dio a "me gusta" en la foto, pero esa foto creo que nos la sacó la Arpía y ya no está en la red social, así que seguramente no la volveré a ver. Qué dolor me da pensar que tú no te acuerdas.

Hace 2 años, sin embargo, llevé algo a quemar que tú quisiste saber qué era y no te lo dije. Lo llevaba envuelto en papel de regalo y como no tenía fuera para lanzarlo, lo lanzó el Empanadillo por mí. Ay, mierda, se me saltan las lágrimas otra vez.

Cayó en las brasas de la hoguera grande y vi como se consumía, poco a poco, como yo entonces y durante estos años.

¿Sabes qué era? Era "el dibujo". Aquel dibujo -tú como personaje de cómic a lo rollo cómic americano-, que te hice cuando éramos novios pero yo decía que no éramos novios porque soy gilipollas e iba de tía libre o fierte o vete a saber de qué. Pero cuando te dije que te había hecho un retrato y que si querías que te lo diera, me dijiste: "¿Y qué quieres que haga con él? ¿Qué lo ponga en un corcho en la habitación como si tuviéramos 15 años?". Como dice la canción que puse ayer, vas a coger un resfriado de todo el hielo que tienes en el alma.

Siempre has dicho que no recuerdas haberme contestado eso y, que si lo hiciste, que me pides perdón porque es una cerdada, pero que sería en los días que te dije lo de "¿Novios tú y yo? Jajajaj", y demás. No sé, sinceramente, pero recuerdo que te lo dije tímida y, sí, como una quinceañera. Y sí, esperaba que lo pusieras en algún lugar visible de tu habitación porque pensaba que te gustaría, que te haría mucha ilusión.

Qué estupidez, ¿eh? Mientras estuvimos "juntos" nunca tuviste curiosidad por esas cosas mías. Te conté que estaba en el proyecto de un cómic y nunca quisiste ver nada, recuerdo que preguntaste de qué iba y ya. Y, sin embargo, luego... después de tenerme como a un jodido pelele, ahora sí, ahora no, te dio por interesarte por mis mierdas. "Quiero oírte cantar", "Quiero leer algo tuyo" "Quiero oírte tocar el piano" "Quiero mi dibujo, o por lo menos verlo". Tú "castigo" (entre comillas porque te la suda) fue no verlo nunca. Pero hoy te lo voy a enseñar, porque tengo la copia escaneada que mandé a Gunter con toda mi ilusión. ¿Sabes qué día? El 20 de febrero. Sí, el email es del 20 de febrero. El día que acabé la rotulación. Porque fui tan idiota que, cuando te perdoné casi del todo (sin que lo supieras, como siempre), me puse a pintarlo con los Copic. Sí. Un año después. Porque todo volvía a ser bonito y yo escuchaba "Mi rutina preferida" de Maldita Nerea mientras lo hacía.

Asegurarme tu sonrisa
es mi rutina preferida
Acelerar el pulso al tiempo,
en un momento estaré allí
Espérame, lo sabes bien: me quedaré
encontraré la posición en tu mirada
rescataré tu corazón
y en un momento en un rincón
te observaré dispuesto a anestesiarte...

...por dentro,
donde nadie sabe verte
donde nadie se ha atrevido a entrar
donde dicen que hay peligro de derumbe
donde a veces siempre duele
donde cuesta respirar.


Y tanto que hay peligro de derrumbe, y que siempre duele, y que cuesta respirar ahí dentro, dentro de ti donde nadie se ha atrevido a entrar aparte de mí, porque no dejas hacerlo. Fíjate. Fíjate qué cosas escuchaba. Hasta la puse en el blog. Y pensé darte el dibujo el día de La Fiesta. Sí, mi vida es patética, me merezco una serie de televisión, de esas de sobremesa malas, tipo "Al salir de clase".

La Fiesta, luego La Voz... En las hogueras decidí quemarlo como señal de que ya no volvería a pasar nada entre tú y yo. He tenido dos símbolos contigo: ese dibujo y el corazón azul (del que también escribí una entrada). El dibujo lo quemé, pero el corazón seguía apareciendo por todas partes. Me dije que todo acabaría cuando por fin lo perdiera, pero sin forzarlo. Y, ¿sabes? No me había parado a pensarlo, pero hace mucho que no lo veo.

Bueno, ha quedado una basura de entrada igualmente, pero aquí tienes el dibujo. Sinceramente, después de la conversación de hoy con Gunter sobre tu pereza vital (especialmente para leer y escribir) tengo serias dudas que alguna vez vayas a acabar aquí y, si eso ocurre, pasar del primer párrafo.

Pásalo bien en Madrid si sales o algo. Que sepas que la Gafapasta me ha contado lo de The Passengers, pero no tengo fuerzas para hablar de ello. Y que me sigo acordando de ti -aunque ya no a diario-, aunque cada vez desaparezca más de tu vida, y que a veces me arrepiento de haber quemado el dibujo que tenía guardado para darte "cuando me volvieras a querer". 


Pues ahí estás. Se te ve más joven y más... cómo eras antes.
Esa es la cara que se te ponía cuando te decía guarrerías.

.

domingo, 22 de junio de 2014

Lo conseguí. Supongo.





Dice mi ordenador que son las 19:58. Se solía ir en el tren de menos cuarto, así que supongo que ya está de camino "a esa ciudad que nos devora" (Amaral). Al principio me llamaba desde el tren. Qué absurdo todo. Ya no le veré hasta mínimo el 20 de septiembre, que es cuando tengo pensado volver, a no ser, claro, que se presente a despedirme en Barajas -perdón, Adolfo Suárez- con un ramo de flores, ¿os imagináis? Jaja (risa amarga). Sí, lo he pensado, y sí, soy consciente de que eso nunca pasará.

Estoy muy nerviosa. Me refiero a dentro de mí, siento taquicardias y que todo va muy deprisa en mi cabeza, pero al menos ya no estoy tan paranoica como ayer. Aunque, al no haber vuelto a dar señales de vida, sí he tenido a dos partes de mi cerebro pegándose (que si pasa de ti porque no ha insistido en verte, que si a lo mejor es por no cagarla, etc.). Yo imagino que ha dormido hasta las 4 o 5 de la tarde, ha hecho la maleta y se ha ido al tren. Yo ni he pasado por su cabeza en ningún momento. De verdad lo creo. También tengo que confesar que en la última conversación por whatsapp dejé de contestar porque sí y ahí se quedó, con la palabra-mensaje en la boca-teclado.

También le he dado vueltas a que mi declive comenzó a raíz del viaje a Irlanda del año pasado, pero no voy a empezar a culpar a mi yo pasado de cosas que... Bueno, que le quiten lo "bailao" y que yo no sé si he podido hacer más o no, pero he hecho mucho. O lo he intentado, como sabía. Y cuando me he alejado, ha sido porque la esperanza ya no era suficiente como para soportar el daño que me estaba haciendo (la situación, no él, aunque también).

Lo doloroso es darme cuenta de que él para mí, aunque en mi vida diaria parezca lo contrario, pues sigue siendo alguien importante. Hoy iba en coche y vi a un tío con andares y pintas parecidas de la mano de una tía y me dio un vuelco el corazón. Entonces me acordé de cuando me lié con el Elfo y de que si él sentía algo por mí (que supongo que sí), aquello tuvo que ser muy heavy (como indicó su reacción). Y aún así, cuando volví de Irlanda, recibí aquel whatsapp:
H: ¿Ya estás en La Comarca?
N: Sí
H: ¿Te apetece tomar un café?
N: He quedado con M en media hora.
H: ¿Dónde?
N: En el XXX
H: Ok, pues me paso por allí.
H: A no ser que queráis estar solos...

Algo así fue. Aunque antes de irme se presentó por sorpresa a despedirme en el bar, pero se montó una paranoia muy grande en la cabeza; yo había quedado luego con M (cuyo nombre de pila es el mismo que el del Elfo) para despedirme, y el Hobbit pensó que en realidad había quedado con el Elfo; vamos, que habíamos empezado a salir o algo así. Fue todo muy extraño porque preguntaba las cosas que yo preguntaría si estuviera pasando al contrario, con la sonrisa falsa que yo lo preguntaría. Aquello era como robar a un ladrón. Sin embargó, allí, ni Pé ni Gunter ni mi amiga de la infancia aclaramos la situación, adrede. Cuando al salir del bar lo aclaré yo, pude ver incluso como suspiraba y la sonrisa dejaba de ser falsa.

Pero al venir le huí. Vino a aquel café y M me dijo que lo veía un poco desesperado pero no sé, supongo que me sentí fuerte, o débil, o yo qué sé... pero le empecé a evitar y no contestar a los mensajes, así que en el último año nos hemos visto bastante poco, la última vez en Navidad, en la cena esa que conté que organicé en mi casa y en la que, bueno, por un rato todo volvió a ser incluso "como al principio".

No sé por qué me torturo recordando esto, aunque en realidad tengo cara y pose pasota mientras escribo y, como dice una amiga mía, parezco un T-rex (estoy tirada en el sofá, tecleando). Miro el móvil de vez en cuando, deseando pero no que sea él ese bocadillo de la banda de arriba. Le veo conectado desde el móvil en el chat del FB, sabiendo que no me va a hablar, y hasta siento tentaciones de hacer un Russian y publicar algo en el muro para llamar su atención y ver si reacciona o no. Pero no lo hago.

Porque esto es lo mejor, ¿no? Sé que sí y sin embargo me siento muy triste. Ya no debería de doler, sé que no debería, y por eso pierdo la esperanza de que algún día lo haga, porque aún, a ratos, sigo pensando que, quién sabe si en un futuro... Y eso hacía MUCHO que no lo pensaba. Cuatro mensajes han bastado para remover toda la mierda de mi alma. Qué le voy a hacer. Y no debo extrañarme de que pase de mí, si ni siquiera preguntaba qué tal cuando iba al médico a Madrid.

Como leí una vez en una tarjeta inglesa: "A veces nos parece que las cosas se están viniendo abajo y lo que están haciendo es ponerse en su sitio".

Se supone que debo estar bien, y lo estaré. 

sábado, 21 de junio de 2014

Where is my mind...

Me gustaría empezar la entrada dándole las gracias a mi yo del pasado, concretamente del 3 febrero, el día que compré los billetes de avión pudiéndolos haber comprado para irme la semana del 30, opción que me dio mi hostmum. Aunque también quiero decirle a la Niebla de Marzo (Hola, tronca, ya sé que estabas muy alienada) que quizás debería haber pagado los 80 eurazos por cambiar las fechas al 16 de Junio (como luego me comentó la madre) porque esta lucha interna que estoy viviendo, amiga, no se paga con dinero.

Dicho esto, empiezo.

Mi cabeza va demasiado deprisa y despacio a la vez. Mil pensamientos contradictorios se entremezclan en mi mente, de todo tipo.

—Son las 7, a lo mejor el Hobbit está saliendo ahora de su casa camino al local de la peña -me dije a mí misma mientras entraba en mi coche al salir de un bazar oriental-; puedo rodear a ver si lo veo caminando por la acera, aunque sea de lejos.
—Tú estás tonta, tía —me contesto a mí misma—, ¿para qué vas a hacer esa chorrada? ¿Tienes 15 años? Además seguro que si lo haces luego le mandas un whatsapp y le dices: "Te he visto en tal sitio". Y hala, excusa para conversación y que te insista en salir esta noche o que vayas a cenar con ellos, ¿a qué sí?. Anda, deja de decir gilipolleces y tira pa'casa, tira pa'casa...


Okay...

No puedo transcribir la conversación de whatsapp del Hobbit con Pé porque no le tengo delante y tampoco voy a inventar, pero, en resumidas cuentas era lo siguiente. Todo indica a que el Hobbit no sabía cuando me voy; había dado por hecho que iba a estar aquí durante todas las fiestas y que estaba en la peña, como todos los años. Se enteró de que no seguía en la peña en la conversación que tuve con él yo ayer. Pé no le dijo cuando me voy ni nada, aunque ahora que ha estado con Gunter y la Arpía, a lo mejor se lo han dicho. No lo sé, porque Gunter también está medio tonto y antes de ayer me dijo que a ver si quedábamos a lo largo de la semana que viene para tomar algo ¬¬.

Eso por un lado. Y lo que eso ha hecho es que me corte y no escriba en el grupo de whatsapp ciertas cosas como que tengo una escala de 8 horas o lo que me joden ciertas restricciones de ryanair. Para que nadie que no lo sepa (incluido él) me pregunte: "¿pero cuándo te vas?". Porque otra que también pensaba que era la semana que viene cuando me iba es mi amiga de la infancia, que le puse nombre un día pero ya se me ha olvidado.

El caso es que lo hago para que, si no sabe que me voy el martes, no lo sepa. ¿Por qué? Pues conscientemente para que no me diga nada de verme o QUEDAR, porque, sinceramente, si quiere verme, que me diga de tomar un café y ya está, ¿eh? ¿Por qué no me lo dice? ¿No sería eso lo normal? Por eso creo que inconscientemente, también me da miedo que lo sepa y no me diga nada de verme o quedar. Y ahí me digo que, bueno, a lo mejor es muy directo hacer eso y no se atrevería por corte. A lo que me vuelvo a contestar que no me intente autoconvencer de bobadas que si no lo dice es porque le doy igual. Y así la paranoia se cicla y se va haciendo cada vez más grande porque, como he dicho, la mente me va demasiado deprisa.

Otra cosa en la conversación con Pé, es que dejó caer que si llega a saber que no iba a estar yo en la peña este año, él tampoco hubiera pagado o algo así ("si yego a saber lo de Niebla antes... xo me lo a dixo ella oy") y que "si xa otro año es igual, me da que se van a quedar solos Gunter y la Arpía". A lo que Pé le contestó algo como: "O sea que te vas a borrar de la peña porque no está Niebla?" "x todo" "todo?". Y ahí acabó la conversación.

Como he dicho, creo que ayer mientras hablaba con Pé (por ciertas cosas), daba por hecho que voy a estar aquí todas las fiestas y, como he dicho (porque soy una cansina y me repito) no tengo ni idea de si ya sabe en qué momento me voy o qué.

Debería borrarme del grupo que tenemos para cosas de la peña pero de eso no he tenido fuerza de voluntad, así que sé que hoy la Arpía andaba preguntando que si quedaban para cenar y preguntando al Hobbit (que no hace acto de presencia en el grupo) que cuándo le daba su camiseta de este año, que se la recogió ella porque él estaba en Madrid el día que las repartieron. También me he enterado de que Gunter (mi mejor amigo) acabó ayer con un pedo importante y que esta noche toca "bebida", o sea, la de alta graduación (el resto de días bebemos calimotxo o sangría).

-Igual deberías acercarte a la verbena, ya sabes cómo está el Hobbit cuando hay "bebida" -me digo.
-¿Cómo? ¿Agresivo? -contesto acordándome de cosas del año pasado.
-No estaba agresivo... se puso a llorar. Y a intentar besarte.
-Suficiente, cállate. Vamos a pasarnos la noche viendo reposiciones de Cuarto Milenio y Documentos TV online, así que quítate la idea de la cabeza YA.

Y así, a la locura va mi cabeza y ha ido toda la tarde, mientras me pateaba tiendas buscando un pijama porque ni los pijamas del año pasado me valen, mientras sonaba en bucle en mi coche "Where is my mind" de los Pixies y yo me iba sintiendo más y más trastornada por momentos.

"No le des más vueltas, es mejor así, no te quiere".

"Le das igual, no te va a escribir ni nada para que salgas hoy porque le das igual".
"No me va a escribir porque sabe que no voy a salir, no porque le dé igual".

"Ha pasado un año desde que le dijiste TÚ que saliera de tu vida; si ha salido, la culpa no es de él".

"Quiso recuperar la mierda que tuviérais en octubre y pasaste de él, ahora no quieras volver a esa mierda, aclárate la puta mente y deja de hacer el idiota".

"¿Por qué me siento así? Joder, casi prefería que se hubiera muerto".

"Maldita la hora en que no cambié los billetes para el día 16".

"Si no le veo antes de irme, cuando le vea, habrán pasado mínimo 8 meses. Entonces sí que se habrá olvidado de mí". "¡Se trata de que le olvides tú a él, cabeza hueca!"

"Lo peor de todo es saber que yo estoy sintiendo todo esto y él está durmiendo a pierna suelta, sin más preocupaciones que evitar la resaca. Y es normal, porque hace mucho que no somos nada, que dejó de pedirme quedar a tomar siquiera café. Y yo pensando toda esta mierda. Joder, soy una maníaca".

Y podría seguir, pero cuantas más vueltas le dé, más enferma y trastornada me sentiré. Porque lo más extraño es que pienso todo esto, pero lo pienso muy calmada. Es como si las distintas partes de mí estuvieran hablando del tema, pero todas sin levantar el tono de voz, como si fuera esto un debate de Redes. Aunque para red en la que me siento.

 "Lo mejor será sacar la maleta y empezar a meter cosas para irla pesando y poder calcular".

Pero antes miro si el Hobbit ha terminado de dormir la siesta y escribir en el grupo. ¿Por qué lo hago? No lo sé... Me cuesta evitarlo.




*Por si queréis saberlo, no, no se ha despertado.

viernes, 20 de junio de 2014

Lo inevitable.

Bueno, pues a ver por dónde empiezo. Pufff. Me voy a enrollar. Leer queda bajo vuestra responsabilidad.

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Yo ya sabía que iba a suceder, que iba a recibir señales de vida del Hobbit -dejando psicofonías aparte- antes de mañana, que es la verbena. Y tampoco es que me haya dicho cosas raras, que debieran desequilibrarme o que no me esperase, pero mi serenidad ya no es tanta como era, aunque no sea el único culpable -estoy un poco nerviosa con lo de Irlanda-.

Las fiestas empiezan hoy y mi peña -a la que no he pagado cuota este año puesto que me voy nada más empezar los festejos- celebra hoy la comida de apertura. Lo típico: paella en la casa de un chico que tiene piscina y demás. Bueno, la paella no es nada típica de aquí; como ya sabéis (porque no sois idiotas) ni soy del sur ni de la zona mediterránea, sino todo lo contrario. Pero en mi peña son así.

No suelo ir a esa comida porque la piscina es de un chico que me cae como el culo, pero vamos, que este años menos; pensar ponerme en bikini/bañador me causa auténtico pánico. Por cierto, el Hobbit tampoco va nunca y este año no hace la excepción. El caso es que ayer el tema de conversación en el grupo de whatsapp era ese, y andaban organizándose para ir con los coches y demás, mientras yo andaba escribiendo mi serena entrada de ayer en plan "qué mayor y madura soy".

Acabé la entrada, publiqué y no pasaron ni dos minutos hasta el "piribí". Y esta vez sí, no me preguntéis por qué, supe que era el Hobbit en ese mismo momento. "Piribí" otra vez.
(No copio todas las faltas de ortografía porque me cuesta mucho trabajo).

H: Me dice el Empanadillo k Gunter y la Arpía se an cabreao mucho con el
H: x lo del coxe
N: Hola
H: ola xD
H: k eso
H: k ya la sta armando la arpia
N: Tienen los 2 coches
N: Que no beba uno
H: Es q es eso, blablablabalblabalblablabla...

Cruzamos un par de frases más. El ponía xd y putas caras sonrientes. Me daban ganas de ponerle la mierda esa sonriente del whatsapp todo el rato. Como veis, la psicofonía nunca sucedió en su mundo. Mis frases eran todas de máximo 4 palabras, hasta que le dejé de contestar.

Pasó media hora o así y volvió a escribir.
Aclaración para lo que viene: hoy (mañana en la conversación) hay discomovil o dj's o no sé qué leches, cosa que yo odio.

H: oyes
N: Qué
H: mñn imagino k no xo el sabado te vere, no????
N: ¿?
H: en la bervena
N: a ti te voy a dar yo bervena, la madre que te parió
H: xD
N: Verbena, Hobbit, por dios
H: Bervena bervena bervena bervena
H: Bervena bervena bervena bervena
H: Bervena bervena bervena bervena
N: ¬¬
H: bueno k vas a ir no???
N: al parecer como no he pagado la peña no puedo compartir espacio con vosotros en la verbena (ni en ningún sitio)
H: Bueno si tambien
H: lo k me faltaba por oir
N: A lo mejor vais a tener vallas alrededor o algo
H: si, un campo de fuerza
H: kien te a dixo eso???
N: la Arpía
N: vamos, me lo ha insinuado
H: insinuado kmo?
H: pasa captura
N: (mando captura)
H: xo k mala es
H: es muy puta eh
N: dime algo que no sepa
H: vete eh
H: y bbs d lo mio si kieres
N: no sé, haré lo que me dé la gana, que es lo hago siempre
H: yo kiero k vayas
H: kiero verte
H: asi k vas
N: jajaja
N: ya veré
H: stoy pensando
H: k no ibas a ir te todas formas
H: y sto te vale como excusa
H: a k si?


Rápido Niebla, piensa una puta respuesta, ¡RÁPIDO!

N: Pero qué listo te crees
(aquí el hobbit se puso a escribir y borrar)
N: Qué
N: Venga

H: Jajaja
H: nada, k ya sabes que sí
N: Pues muy bien.

H: ay kmo te conozco


Vale, Niebla, no contestes en caliente. 
Qué cojones, no contestes más. 


Cinco minutos después, pienso: "Vale, Niebla, si no contestas es como darle la razón".

N: Como si yo necesitara excusas para no salir...


Y ahí acabó la conversación hasta hoy.

Intenté que no lo hiciese, pero sí influyó en mi ánimo. No directamente, pero dejó intranquila, como si llevase el doble de cafés de los que llevaba en realidad. Discutí casi con cualquiera que se cruzó en mi camino ese día. No me repetí frases en mi cabeza para tranquilizarme, no me dije a mi misma: "No pasa nada" o cosas parecidas porque ya tengo muy interiorizado todo eso, ya me lo he dicho muchas veces, no necesito repetirme más veces que tengo que pasar de él porque es algo que ya sé.

Creo que también me influye que me va a bajar la regla. No sé exactamente qué día porque si no follo, no lo apunto, pero me vino el veintipico y mis ciclos son de 21-25 días para mi desgracia.

El Hobbit me conoce, sí, pero yo también le conozco a él, y lo que estaba haciendo no era más que empezar su técnica ya conocida por mí de intentar hacerme "rabiar" y que vaya a la verbena solo por demostrarle que no me lee el puto pensamiento. Eso no va a suceder.

¿Cómo me siento ahora respecto a esto? Pues no lo sé. Una parte de mí no es que quiera verle, es que se muere por hacerlo. Y la parte que la frena no es la parte racional, es la parte hundida de mi autoestima: "¿¡Pero cómo vas a dejar que te vea así, ballenato!?"

Siento decepcionaros, pero esa soy yo yendo a la "bervena" en 
un mundo paralelo en el que no soy un ballenato.  

Esto me hace sentir doblemente mal, ya que me decepciono a mí misma en los dos aspectos:
1. Soy capaz de seguir haciendo el gilipollas con/por el Hobbit.
2. Soy una superficial y encima jodidamente cruel conmigo misma.

Quizás no era necesario analizar tanto la situación, lo sé, pero ya lo he hecho. Pero, aunque no lo parezca (no sé si lo parece), no estoy deprimida ni nada. Sólo resignada. Y la segunda parte de esta entrada era hasta divertida, pero me alargado como es propio de mí, así que lo dejo para la próxima.



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jueves, 19 de junio de 2014

Desintoxicación

Sigo sin saber nada del Hobbit, pero lo cierto es que me he acordado de lo del mensaje de audio cuando he entrado al blog hace un ratico. Si no, nada.

El otro día, me reí escuchando Creep con Juno y creo que puedo decir que la he recuperado (a la canción, a Juno no la había perdido). Y se lo dije a Juno: "¡Joder, ¿cómo podemos renunciar a este tipo de canciones por esas putas criaturas?!". Cuando llegaba a mi ciudad, ya yo sola, pasé conduciendo por delante del auditorio exterior principal de la ciudad. En centésimas de segundo estos fueron los pensamientos que pasaron por mi mente: "Ay, el auditorio, qué forma de tirar el dinero ahí el Ayuntamiento. Pero bueno, por lo menos he visto a Rulo ahí... Oyes, ¿qué me pasó a mi chungo en el auditorio? A mí me pasó algo muy chungo ahí... ¡Ah, sí! LA FIESTA".

Hace un tiempo, antes incluso de llegar al desvío de esa carretera, ya me iba preparando mentalmente. El otro día lo miré directamente, y no sentí angustia vital. Es cierto que si veo fotos de su interior de ese día, de La Fiesta (ya sea de ese año o de cualquier otro), sí me siento mal. Pero creo que lo que me pasó el martes ya fue indicativo de que he mejorado mucho.

Leí el par de entradas de antes de irme a Inglaterra y la verdad es que estaba muy jodida. Vosotras quizás os habréis dado cuenta del cambio porque lo veis desde fuera, aunque soy una montaña rusa de sentimientos y habréis pensado que a ver cuando me da el siguiente bajón.

La realidad es que estaba MUY jodida. Pensaba en él y me sentía muy muy mal. Estaba relacionado también con otras cosas, pero esas cosas las sigo teniendo o sintiendo y en cambio no estoy hundida en la miseria como esos días. Podría estarlo porque todo está en mi mente y sólo tengo que entrar en un bucle de pensamientos negativos que pueden hacer que en unas horas desee morirme. Pero no lo voy a hacer. Supongo que tengo algo más de control sobre mis malos pensamientos (fuiste y lo importante ha sido eso, que es pasado aunque me quejo).

Uno de los motivos de escribir hoy era reflexionar un poco sobre eso y cómo me ha influido estar lejos. La primera semana en Inglaterra sí pensaba bastante en él. A finales de la misma me di cuenta de que estaba siendo como un periodo de desintoxicación, me sentía como si me estuviese desenganchando de una droga. No puedo explicarlo, pero era diferente a otras veces. Y él me seguía escribiendo, tenía ahí esa tentación. Y yo estaba en desigualdad de condiciones, sola y lejos de mi casa. La segunda semana fue peor. Inevitablemente, pensé que quizás su insistencia en hablar conmigo estaba relacionada con el hecho de que hubiera contado en el grupo de whatsapp cómo me habían entrado algunos tíos, o incluso cómo empezaba uno a acosarme. Quizás era lo que quería creer yo, que estaba celoso. Ahora pienso que no, que en realidad le da igual. Quizás tuvo ese sentimiento raro que tenemos a veces todos cuando vemos a un ex con otra persona, pero nada más. Esa es la realidad que tengo que asumir, aunque sea dolorosa. Refugiarse en viejos sentimientos, pensamientos y situaciones sólo me sirve para causarme dolor.

El primer fin de semana me lo pasé enferma, con la escarlatina (porque yo lo valgo). Lo dije en el grupo de whatsapp también y, sin embargo, COMO SIEMPRE, no recibí de él ni un solo mensaje referido a eso, ni un solo "qué tal" o "estás mejor".

Ahora estoy recordando que las primeras comunicaciones que tuvimos fueron muy frías. Era el administrador del grupo del whatsapp y le envié lo siguiente: "cuando tengas tiempo, mete este número en el grupo del whatsapp, por favor. Lo haría yo, pero eres el administrador". Luego, unos 4 días después, como ya conté, vino lo de "esto es un recordatorio de tu mundo real", blabla.

La segunda semana me dijo que estaba mirando aviones para ir. Yo pensé que no debía pensar cosas raras, que iría con amigos o lo que fuera. Pero no, iba a ir solo. Estuvo mirando vuelos, y se autoinvitó un poco (el otro poco lo invité yo, lo admito) a quedarse el apartamento conmigo y mis compañeros. Que conste que enseguida le advertí que no había camas para todos y que iba a tener que dormir o con el otro chico que había (lo cual era ridículo) o... conmigo. No se lo dije así de directo, pero quedó lo suficientemente claro y en ningún momento puso ninguna pega.

Juno dice que no vino porque se acojonó, pero la verdad es que yo estaba mirando aviones como una loca y él no mintió en ningún momento, eran muy muy caros. De hecho, me llegó a decir varias veces que el siguiente fin de semana era San Isidro, que él tenía 3 días y que había vuelos asequibles, pero ya le dije que yo iba ese fin de semana, que no iba a cambiar todo.

Tengo muy claro que no iba por verme a mí, sino por ver Londres, que es una ilusión que tiene como la mía por ver alguna otra ciudad, pero reconozco que por momentos (muchos momentos) me ilusioné. Y eso que prácticamente me lo dijo él. Le dije: "Bueno, puedes ir verano a Dublín si quieres, que hay más tiempo para prepararlo", a lo que su respuesta fue: "Sí, bueno, a Dublín. Sí. Pero yo quería ir a Londres."

Más claro, agua. Pero tampoco voy a dramatizar porque las cosas no son blancas ni negras. Quería ver Londres y la realidad es que puede ir con otra gente si quiere y que en ese momento le apetecía (o no le importaba) pasar el fin de semana conmigo allí. Y quizás follar. Pero ya. Desde luego, la ciudad estaba muy por delante de mí, eso lo tengo clarísimo.

Creo que he borrado eso de mi mente y, si es que había alguna intención que no fuera la de aprovecharse de mí, la he omitido. Me siento utilizada, aunque intento no pensar en ello y simplemente quitarle importancia, como si nunca hubiese sucedido. Si un mes alejada de mi realidad o mi mundo real (cómo él lo llama) me han ayudado, la verdad es que tengo esperanzas en que estos tres meses que me esperan fuera me ayuden también.

Me he dado cuenta de que estoy en un estado sentimental bastante tranquilo. Eso es bueno, aunque también es en ese estado en el que me pillé de él, cuando no esperaba pillarme de nadie, ni me iba fijando en chicos, ni iba buscando rollo ni novio, no estaba alerta. No estaba nada alerta. De hecho cuando me cabeza me lanzó aquel: "Parece que le gustas", fue una bofetada tan grande que enseguida puse freno, como ya he contado aquí y luego hablé con él. Puse freno hasta que no pude, hasta que "decidí" (probablemente mis hormonas lo hicieron por mí) que, qué cojones, iba a dejarme llevar.

La verdad es que ahora mismo estoy en un estado mental parecido a entonces, a aquella primera fiesta donde nos "conocimos", hablamos durante 12 horas seguidas y cantamos Creep y otras canciones a voz en grito por las calles.

Esto me hace pensar que el ciclo ha terminado. Pero la verdad es que tampoco tiene mucho sentido pensarlo, poner límites al tiempo; todo puede cambiar en unos segundos, con un whatsapp, con un estado de facebook y, sobre todo, si nos vemos. Y por eso no quiero que nos veamos.

¿Le quiero? A veces pienso que no lo sé. Le digo a Juno que esto no es amor, que es algo que no funciona bien en mi cerebro y una parte de mí se ha obsesionado con él. Pero yo qué sé. La verdad es que creo que sí le quiero. Pero eso... eso ya da igual. Sólo quiero que me deje de doler pensar en él y cada vez lo hace un poquito menos. Y ahora mismo, durante unos segundos (solo durante unos segundos, eh), hasta le deseo que sea feliz, aunque sea con otra chica.




Qué bonito habría sido acabar la entrada ahí, ¿verdad? El final de una era. Pero tampoco vamos a mentir. El resto de segundos de mi vida, de tan solo imaginar que pueda salir con alguna, siento como si una hiena devorase mis entrañas mientras se ríe en mi cara. Y también pienso que el hecho de que tenga que escribir entradas como estas, asumiendo que nunca más habrá nada entre él y yo (y cuando digo nada es nada), me resulta bastante triste.

Y también es triste pensar, Hobbit, que seguro que te has olvidado de momentos épicos como aquella despedida del primer día que nos besamos:





—Tus ojos molan mazo...
—¿Qué dices? Los tuyos si que molan; pareces un dibujo manga.







Sigo sin saber con cuál de estas dos frases debo quedarme:




miércoles, 18 de junio de 2014

Esto es, por qué no decirlo, espeluznante.

Me decíais una de vosotras en un comentario que ibais a echar de menos mis transcripciones de conversaciones con el Hobbit o relatos de nuestros encuentros. Bueno, pues espero que se os haya hecho corta la espera, jajaja. No, no he hablado con él. Creo.

La última comunicación fue el lunes pasado por el chat del facebook, 3 ó 4 frases cruzamos y porque le tenía que preguntar una cosa (no fue excusa). Luego simplemente dejó de contestar (algo típico de él con todo el mundo; yo suelo ser la excepción a la que por lo menos despide, pero desde que empecé a hacérselo yo a él, pues me lo hace él a mí y así se pasa la vida... y se viene la muerte tan callando).

El caso es que ayer me desperté y vi que tenía notificación de whatsapp. Di por hecho que era cualquier otra persona o grupo menos él. Pero sí, era él. A las 7:33 de la mañana, supongo que antes de irse a currar (¿desayunando?) o ya en el metro quizás. Era un mensaje de audio. ¡Un mensaje de audio! ¿Un mensaje de audio? Le doy al play. Dura un poco más de un segundo, no llega a 2. Solo se oye el típico ruido ambiental de grabar. Yo me acababa de despertar y estaba sentada en la taza del váter haciendo pis. Mi acto reflejo fue darle al micro y decir: "Ya de mandar un mensaje de audio, podías haber saludado o algo". Pero luego pensé: "Es el Hobbit, no es Pé, ni Juno, ni Gunter... No lo hagas". Y no lo hice. Pero sí se lo escribí como texto.

Luego empecé a pensar. Ha mandado eso sin querer, claro. Se le ha ido el dedo, a mí se me va muchas veces que ando en una conversación. ¿Qué hacía con mi conversación abierta, si el último día que hablamos fue el día de "Bu bu"? Eso es hace más de 10 días. Mi conversación no puede estar arriba en su chisme. Yo he preferido no releer esa conversación, ya la transcribí aquí en una entrada pero al final no la publiqué. Me llamaron para currar en la ciudad de Juno, de lo de mi otra carrera y se lo comenté. Dio por hecho que iba a aceptar el curro, me dijo que "menuda flor en el culo" y cuando le dije que no, que prefería irme a Irlanda a tener lo comido por lo servido porque el otro curro me haría muy infeliz, empezaron a volar algunos cuchillicos (muchos más míos, eso es cierto), del tipo "Tú sabrás, es tu vida. Ya eres mayor pa saber lo que haces" (él), "Tú y yo tenemos distintas prioridades, eso no es nada nuevo" (yo), "Muchas ganas de poner tierra de por medio es lo que yo veo" (él) y, claro, de ahí pasamos a puyas sobre quién pasa de quién y demás, pero sin llegar a discutir ni nada.

¿Estabas re-leyendo la conversación, Hobbit? ¿O ibas a decirme algo? ¿O las dos cosas? ¿O ninguna? Juno y yo decimos que "hizo un Juno". O sea, andaba releyendo la conversación con cierta rayada, se le fue el dedo sin querer y se le mandó el mensaje de audio sin querer, delatándole.

Pero llegó el final de día (en el que no me rayé nada y no es irónico) y seguía sin contestar a mi "Ya de mandar un mensaje de audio, podrías haber saludado o algo".

Pasé la tarde con Juno y cuando pusimos la radio comenzó a sonar Creep, como una señal veté a saber de qué, y me di cuenta de que, por primera vez en 3 años, podía escucharla sin sentirme una mierda, sin ataques de ansiedad ni cucharas de helado vaciándome el pecho. El cierto que sí me sentí gilipollas al escuchar la letra de algunas estrofas y claro que recordé aquella noche de "conexión" con el Hobbit en el que íbamos cantándola los dos a voz en grito, emocionadísimos. Pero, oye, que ni ganas de llorar ni nada, eh. De verdad.

Pero fue mucho hablar del Hobbit (siempre pasa cuando estoy con Juno) y lo malo es la vuelta en el coche, yo sola, que me sobra tiempo para rayarme. Y si pongo música es peor.

Me fui a la cama sobre las 2, enchufé y encendí el móvil (que tenía sin batería y ni cuenta me había dado) y volví a entrar en la conversación. Le di otra vez al mensaje de audio. Y otra. Y otra más. Parecía que al final se oía algo, que se le oía como un suspiro o algo así. Le di otra vez. Y otra. "Parece como que dice 'mi'". Le doy otra vez. "Dice 'mie'", pienso. Le doy otra y otra y otra. "Estaba diciendo 'mierda'". Lo pongo otra vez. Y quizás otra más. Y de repente, como si alguien me diera una hostia en la cara, un "yo" interior me grita: "¡Por B, Niebla, no se distingue nada ahí en realidad, que pareces un colaborador de Iker Jiménez con una jodida psicofonía!". Y me empecé a reír yo sola. Porque era verdad. Es como una psicofonía de esas en las que puedes oír lo que quieras.

Y ya. Sigo sin saber nada de él y sin intención alguna de salir en las fiestas y verle.
Tengo más cosas que quería escribir, pero me enrollo tanto que es inviable ya...

lunes, 16 de junio de 2014

Fucking shit, ¡SE ACABÓ!

Se acabó, maldita sea.

Después de escribir una conversación conmigo misma que da vergüenza ajena, de sentirme la última mierda por tener sobrepeso y de soñar que el Hobbit me contaba partiéndose el ojete que estaba super feliz porque había dejado preñada a la chica con la que estaba saliendo e iban a tener una niña -sí, mi cerebro se supera cada vez-, he decidido que hasta aquí he llegado, ¡maldita sea!

Se acabo comer pan y galletas a las tantas de la madrugada, se acabó compadecerme de mi desgracia, se acabó culparme por sacar un 7,5 en vez de un 10 en una asignatura por no entregar las prácticas (vaguería pura), ¡POR B, NIEBLA, TIENES UN 9 y PICO DE MEDIA! ¡ESA ASIGANTURA VALE 3 JODIDOS CRÉDITOS DE 240!

Pero sobre todo, se acabó el pensar en ese jodido ser como si de verdad fuera el amor de mi vida, ¡SI HUÍA DE MÍ CUANDO LE NECESITABA! ¡SI LE DABA ALERGIA HABLAR DE COSAS SERIAS O DE SENTIMIENTOS! ¡SI NUNCA ESTÁ CUANDO LO NECESITO! ¡SI YA LE IMPORTA UN COJÓN LO QUE SEA DE MI VIDA! Da igual lo que hubiera, lo que importase antes, lo que le importase un día, o que hayamos tardado casi 3 años en desengancharnos uno del otro o que dijera que mis ojos son como los de un dibujo manga (lo más bonito que me han dicho en la vida, para mí); la realidad ahora es la que es. ES LA QUE ES, NIEBLA. Y ES QUE LE DAS IGUAL. LE DAS IGUAL A ESE CARACULO. Así que basta ya, basta ya de gilipolleces. He consentido que me haya mareado 3 años con sus mierdas y en los últimos meses soy yo la que se ha mareado sola (bueno, él también colaboró con lo de Londres), así que se acabó. Antes podía usar la excusa de que era él, objetivamente, a ojos de todos, era él quién me venía detrás, quien insistía una y otra vez, pero ya no. YA NO. Así que ha llegado el momento de pararlo. Se acabó. SE ACABÓ.

Lo he decidido. Este fin de semana empiezan las fiestas patronales y el martes me piro. No le voy a ver. NO. ME NIEGO. No quiero. ¿Para qué? ¿Para sentirme mal de verle? ¿Para que mi autoestima se venga más abajo al sentir vergüenza de que me vea así de gorda? Pues ¿sabéis qué? Creo que al final debo dar gracias por estar como un tonel, porque si estuviera como el año pasado me pondría mis mejores galas y saldría a calentarle los huevos a la verbena como he hecho otros años. Y ya sabemos cómo acaba eso antes o después: conmigo llorando y vosotras leyendo mis lamentos.

Es mi hora. Me piro. Me voy a aprender inglés de una puta vez y a olvidarme de él. Y voy a empezar a cuidarme. Voy a empezar por no comer mierda hoy, y voy a salir de casa. Voy a hacer los preparativos del viaje que para eso me quedan 8-9 días para partir. Y allí, en el centro de ocio ese de ricos, aprovecharé para ir a hacer bici un ratico (porque yo es lo único que hago, el gimnasio como tal me repugna). E intentaré no comer mierda, puesto que soy yo la que me prepararé mi propia comida. Volveré a mi cuerpo de antes y mi ropa de antes. Aprobaré el jodido CAE o el CPE y me darán la beca del año que viene para ir a Norwich. Porque hoy me di cuenta de que si quisiera, yo podría estar ahora mismo currando en Madrid. De que incluso el año pasado me llamaron en octubre para currar allí pero preferí acabar el curso. Estoy haciendo lo que quiero, y por lo que quiero, lucho. No estoy en Madrid (donde, sin duda, tendría relación con él) PORQUE NO ME DA LA PUTA GANA. Hago lo que quiero y soy más feliz (aunque pobre).

Lo malo de esto es que, si lo consigo, si consigo estar bien conmigo misma otra vez, llegaré a octubre en un estado mental normal y cuando estoy en un estado mental, me da igual ver al Hobbit porque creo que:
A) Soy fuerte.
ó
B) "Esta vez va a funcionar".

¿Conclusión? Si nos vemos en Octubre-Noviembre habrán pasado 9-10 meses desde la última vez que nos vimos. Quieras que no, eso es mucha intriga para el blog. En el fondo lo hago por vosotras, que sé que os gusta la tensión xD.

(Lo último era broma).

Mi YaoMing interno me enseña esta imagen.
Pero, en serio, creo que por suerte para mí -aunque me duele que da pánico- es cierto que esta vez parece que está siendo de verdad. 


jueves, 12 de junio de 2014

Reflexiones a la luz de una serie cómica de trama vecinal (lo que hay en la tele que tengo de fondo)

Voy a escribir un zurullo muy bárbaro, de esos que no suelo publicar luego, pero que necesito escribir por nervios, para desahogarme.

Lo de que la ignorancia hace a uno más feliz no podría ser más cierto. Incluso la provocada, lo hace algo menos infeliz.

Es triste y patético, pero uno de las cosas que más me han venido preocupando en los últimos meses es el sobrepeso que tengo. No tengo fuerza de voluntad y no hago nada por solucionarlo. La solución ha sido no pesarme y no mirarme mucho al espejo, sólo lo justo y necesario. Es como vivir feliz en la ignorancia. ¿Si viera un número en la báscula me pondría las pilas y haría algo? ¿Y si además me parase a mirarme tranquilamente en el espejo o en fotos y a reprocharme el haberme dejado así? Pues no lo sé, quizás sí, quizás lo hiciera, pero no quiero llegar a eso, no quiero enfadarme tanto conmigo misma ahora. Tengo que hacerlo sin pasar por eso, porque no quiero pasar por eso. Detesto todo eso pero no puedo evitar que mi cerebro se haya taladrado con tanto bombardeo de cierto ideal de belleza;
"A partir de ahora, siempre pasaré hambre",
me digo. Pero no soy capaz de
llevarlo a cabo.

no me veo bien con este cuerpo tan grande, ni con estos mofletes. Es algo que quiero solucionar y sobre todo controlar, porque comer a deshoras cómo como y las cosas que como, tampoco es normal. Además tengo un problema metabólico relativamente serio (y el tuyo también lo es Russian, no te fíes de endocrinos y ginecólogos que te digan que eso no es nada mientras de hinchan a pastillas cuyo principio activo es el mismo que se utiliza para castrar químicamente a violadores). 


Con el tema del Hobbit es muy parecido: ojos que no ven, corazón que -casi- no siente. Eso ha quedado super cutre, ¿no? Sí. Bueno, da igual. Empecé bloqueando sus publicaciones en facebook, es decir, si yo no entraba a su perfil directamente no veía nada de lo que subía o de lo que la gente le escribía en su muro. Entonces una amiga común que también está en Madrid subió unas fotos en las que salía él. Y me di cuenta de que no iba a servir de nada bloquear sus publicaciones si no bloqueaba las de otra gente que pudiera subir fotos suyas. Así que... ¡bloqueé también las de esa gente! Jaja. Pues sí. Y oye, funcionó. Porque no era justa conmigo misma, no podía permitir que una foto con unas francesas de su trabajo me jodieran el fin de semana y encima aumentasen mi consumo diario de galletas. A veces entraba a su perfil a ver, pero lo fui dejando poco a poco. Me acabo de dar cuenta de que llevo sin hacerlo ya meses y ni me he dado cuenta; ni se me había pasado por la cabeza hacerlo.

Incluso después de poner esos muros en facebook, siempre se me colaba alguna foto de algún alguien común en la que salía, pero no quería bloquear las publicaciones de ese alguien. Ahora cuando lleguen las fiestas de nuestra ciudad y yo esté en Irlanda, creo que lo mejor será bloquear las publicaciones de toda la gente de mi peña, por triste y enfermo que sea, pero no quiero sentirme mal si le veo simplemente riéndose con alguna y me puede suceder. Tengo suerte de qué pasa de todo en la vida y es muy vago: nunca ha subido una foto a facebook, por poner un ejemplo, y la única vez que ha actualizado su estado fue un año en su cumpleaños para poner "gracias a todos".

Whatsapp también ayudó. En cuanto dio la opción ocultar tu última conexión, él lo activó, por lo que yo no podía ver sus últimas conexiones. Desde Febrero más o menos, sólo puedo ver "en linea" si es que está en linea. Y realmente eso me quitó mucha adicción a él y al puto programa, aunque continuó sentándome mal que no contestara a ciertos mensajes, sabiendo que los había visto porque le había visto "en linea".

Un día le desbloqueé del chat de facebook cuando se me pasó un poco mi enfado generalizado con él, pero las publicaciones no las pienso desbloquear. A veces hablamos por el chat de facebook; unas veces habla él primero y otras yo, la verdad es que he roto mis reglas. Nuestras conversaciones han sido cortas y sin sustancia ninguna. Ha sido bastante patético. Y desde que he llegado de Inglaterra, no me ha dicho nada de quedar, después de autoinvitarse a pasar un fin de semana conmigo el Londres, cosa que ya contaré (es a lo que me refería cuando he dicho que sólo quería aprovecharse de mí, puesto que ir a Londres es una de las cabezonerías que tiene desde siempre).  


Festivalero real del año pasado. Así son el 95%.
Yo también tengo un sombrero de esos :)
A veces me topo fotos suyas, o estados en los que le nombran. Creo que va a ir a un festival de música celta que hay no muy lejos de aquí, al que van la Gafapasta y amigos, al que fui yo el año pasado con Amy, ella y otros. El Hobbit, desde que cambió de trabajo (ahora está en una multinacional MUY conocida), ya no va a los afterworks esos en el Bernabeu ni ese tipo de cosas. Ha empezado a ir con gente de la carrera o amigos emigrados de aquí y parece que "ha vuelto al redil". En alguna foto tiene una cara de llevar un amarillo de cojones, pero él es así; su personalidad para esas cosas es nula, cualquier día se mete en la coca y no lo digo en broma. Para mí es todo tan falso... ¿ahora qué pintas en un festival como este? ¿Un día con corbata, copa de champán y "los mejores DJ's de Ibiza" en el Bernabeu y al siguiente en un festival al más puro estilo comuna hippie? ¿En serio? Si lo pienso no le soporto por este tipo de cosas, joder, le tiraría por el balcón que tengo delante ahora mismo. Sobra decir que la música tampoco la conoce, faltaría más.

Bah, iba a empezar a ponerle en evidencia en el plano sexual pero es tontería; ya bastante tiene con lo que tiene. Lo mejor será que me meta en la cama con un amante mejor que él: el libro que me estoy leyendo. Bueno, es mentira, en realidad no es mucho mejor porque está en inglés y me cuesta mucho seguir el hilo sin perderme y además la trama es misteriosa, enrevesada y además eterna, no veo el final y seguro que al final me rindo, que ya me dará igual como acabe, porque me está dando más dolores de cabeza que placer y encima me hace sentir poco válida al ver que la cosa no está siendo tan fácil como yo creía que iba a ser. Pues eso, analogía (guiño-codazo-guiño). Y encima me ha entrado hambre ¬¬.

Buenas noches. 





miércoles, 11 de junio de 2014

Ojalá.






Ojalá…
me abrazaras como ese día.
O como cualquiera de los otros.
Y me dijeras que sabes que no estoy loca
otra vez.

Ojalá aún lo creas
y me sigas queriendo
porque
cuando dejes de hacerlo
dejarás de creerlo.

No van a volver.
No.
No vas a volver.
Ya.
Ojalá pudiera
Esa yo retro (¿o quizás retra?),
deshacerme de ella.
Y estos recuerdos.
Y tú.
Como tú.

¿Cómo lo hiciste?
¿Cómo lo has hecho?
¿Lo has hecho?

Lo has hecho.

Ojalá no sentir esto.
Y estar tan convencida como tú de que no estoy loca.

Ojalá te hubieras muerto
y nunca hubiera sabido que me dejaste de querer.

Ojalá no me hubieras querido.
Pero ojalá me hubieras querido.

Ojalá nunca yo.
Nunca tú.
Ojalá nunca.


Ojalá.



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Ordenando mi escritorio virtual me he encontrado esto, escrito en marzo de este mismo año, y también esa foto que recuerdo que subí porque me recordaba a un día en particular, el día del que habla lo que escribí al principio. Creo que no estaba ya aquí la parte escrita (la foto sí) así que ahí lo dejo, así rápidamente que no tengo mucho tiempo. Gracias por leerme ayer y por contestar :) Ya os contaré!